Al amparo del REAL DECRETO 1578/2008, las inversiones fotovoltaicas representan una oportunidad financiera única y con toda la seguridad del marco legal en la que se encuentran. Ofrecen una alta rentabilidad y no están sujetas a vaivenes financieros que las haga vulnerables, ya que las condiciones económicas están perfectamente definidas y garantizadas por el Real Decreto.